Terapia Individual para Adultos Neurodivergentes

No vives tu vida siguiendo un manual, por lo que tu terapia tampoco debería hacerlo. En Siéntelo Conmigo entendemos que cada persona y cada preocupación son únicas, y adaptamos el proceso de curación para satisfacer tus necesidades individuales.

Un espacio donde no tengas que fingir quién eres

 

Muchas personas neurodivergentes llegan a consulta después de años sintiendo que son «demasiado sensibles», «demasiado intensas», «desorganizadas», «raras» o simplemente diferentes al resto.

Han aprendido a esconder determinadas conductas para encajar, a esforzarse el doble para realizar tareas que parecen sencillas para otras personas y a convivir con la sensación constante de estar fallando.

Con frecuencia, detrás de esa historia encontramos años de incomprensión, diagnósticos tardíos, críticas, sobrecarga emocional y un enorme desgaste producido por intentar adaptarse continuamente a un entorno que no siempre comprende las diferencias neurológicas.

Mi consulta pretende ser justamente lo contrario.

Un espacio donde no tengas que interpretar un papel ni explicar continuamente por qué eres como eres. Un lugar donde puedas sentirte comprendido y acompañado desde el respeto hacia tu forma de funcionar.

Trabajo con adultos con TDAH, autismo (TEA nivel 1), altas capacidades intelectuales y otras formas de neurodivergencia, tanto si cuentan con un diagnóstico formal como si se encuentran en proceso de exploración o identificación.

La terapia desde una perspectiva afirmativa de la neurodiversidad

Comprender la terapia

Mi forma de entender la terapia parte del modelo afirmativo de la neurodiversidad.

Esto significa que no considero la neurodivergencia como algo que deba eliminarse o corregirse. No trabajaremos para que parezcas una persona neurotípica ni para que ocultes aquellas características que forman parte de tu identidad.

El objetivo será comprender cómo funciona tu cerebro, identificar qué aspectos generan sufrimiento y encontrar estrategias que respeten tus necesidades reales.

Muchas dificultades no aparecen por ser neurodivergente, sino por el enorme esfuerzo que supone adaptarse constantemente a un entorno que no está diseñado para esa forma de procesar la información.

Por eso dedicamos una parte importante del proceso terapéutico a diferenciar qué dificultades pertenecen realmente a la neurodivergencia y cuáles son consecuencia del estrés, el masking, la autoexigencia o las experiencias de invalidación vividas durante años.

Aspectos que podemos trabajar

Cada proceso es diferente, pero algunos de los temas más frecuentes son:

Comprender tu perfil neurodivergente

Muchas personas experimentan un profundo alivio cuando empiezan a entender por qué determinadas situaciones les resultan tan difíciles o por qué siempre han sentido que funcionaban de forma distinta.

Comprender tu funcionamiento permite dejar atrás años de culpa y construir una identidad mucho más amable contigo mismo.

 

Regulación emocional

La intensidad emocional, la dificultad para identificar lo que sentimos o la sensación de desbordamiento pueden generar un gran sufrimiento.

Aprenderemos estrategias específicas para comprender y regular las emociones sin invalidarlas.

 

Ansiedad y sobrecarga

La ansiedad suele ser una consecuencia frecuente de la sobreestimulación constante, la incertidumbre o las dificultades para gestionar múltiples demandas.

Trabajaremos para identificar las fuentes de sobrecarga y reducirlas antes de que desemboquen en agotamiento.

 

Funciones ejecutivas

Organización, planificación, memoria de trabajo, gestión del tiempo, procrastinación o dificultad para iniciar tareas.

Buscaremos herramientas adaptadas a tu forma de funcionar, evitando estrategias rígidas que muchas veces terminan aumentando la frustración.

 

Masking y agotamiento

Muchas personas neurodivergentes llevan años adaptando su comportamiento para parecer neurotípicas.

Aunque esto puede facilitar la integración social, también suele tener un enorme coste emocional.

Exploraremos cuándo el masking resulta útil y cuándo está comprometiendo tu bienestar.

 

Relaciones personales

Comprender las diferencias en la comunicación, gestionar conflictos, establecer límites y construir relaciones más satisfactorias desde el conocimiento de tus necesidades.

 

Autoestima e identidad

Después de años recibiendo mensajes negativos sobre uno mismo es frecuente desarrollar una autoestima muy deteriorada.

La terapia ayuda a reconstruir una imagen propia basada en la comprensión y no en la crítica.

 

Un acompañamiento respetuoso

Mi objetivo no es enseñarte a ser otra persona.

Es ayudarte a dejar de luchar contra ti mismo.

Cuando comprendemos nuestro funcionamiento y aprendemos a respetar nuestras necesidades, muchas dificultades dejan de ser una batalla diaria y podemos empezar a vivir desde un lugar mucho más auténtico y compasivo.

Opiniones de nuestros clientes

Historias de transformación